El pequeño territorio de Costa Rica alberga el 5% de las especies de todo el planeta y buena parte de esa biodiversidad está protegida por medio de los parques nacionales que ocupan un 10% de los 51.200 km2 del paÃs.
AsÃ, en la penÃnsula de Osa, al noreste del Golfo Dulce, llegamos al Parque Nacional Corcovado, escenario verde y hogar de uno de los bosques vÃrgenes más grandes de Costa Rica. La mitad de todas las especies conocidas en el paÃs se asientan dentro de las 44.484 hectáreas del lugar caliente y lluvioso.
Amantes de la naturaleza virgen visitan el lugar cada año en un número cercano a los 25.000 y lo hacen con el afán de recorrer los senderos y apreciar a corta distancia más de 500 especies de árboles -49 de las cuales están en peligro de extinción- 150 especies de orquÃdeas, 140 de mamÃferos, 370 de aves, 120 de reptiles y anfibios y más de 6.000 especies de insectos.
Las caminatas permiten la observación tranquila de los monos titÃ, araña y aulladores, como también de lapas, tucanes y pizotes. Detenerse, escuchar los sonidos, sacar fotografÃas y apreciar la tranquila convivencia de grandes mamÃferos con las aves, resulta relajante y encantador.
En el pasado, las tierras actualmente protegidas, albergaron grupos indÃgenas tal como lo testimonian unas enormes esferas de piedra halladas en las zonas aledañas al parque.
Declarado Parque Nacional en 1975, visitar Corcovado es encontrarse con la naturaleza a pleno, pero como la naturaleza a veces nos sorprende con sus cambios, te aconsejamos llevar ropa y capa liviana, zapatos para montaña, repelente de insectos, mosquitero, tienda de campaña, cámara de fotos, binoculares, gorro para protegerse del sol, protector solar y anteojos solares.


