Monteverde no podría tener un nombre más adecuado y es que este enclave que reposa en la cordillera de Tilarán, alimentado por las vertientes del Caribe y del Pacífico, abarca más de 10.000 hectáreas de un paisaje cubierto de hechos, árboles y salpicado por los vivos colores de las orquídeas en pleno corazón de Costa Rica.
El sitio, ubicado a 180 km. de San José, ha sido catalogado por la revista Newsweek como uno de los 100 lugares que hay que visitar antes de morir y no es un simple elogio sino un llamado de atención ante la posible agonía que pueda sufrir el lugar por obra del calentamiento global, aunque este negro futuro parece muy lejano ante la belleza y vitalidad que muestra este lugar sorprendente.
Y para que el hombre, apenas invitado de este lugar, tenga la posibilidad de contemplar este paisaje paradisíaco se ha dispuesto un trayecto de puentes colgantes que es la gran atracción turística de Monteverde.
Siete cruces en lo alto de la selva permiten disfrutar, con un piso enrejado para más, el maravilloso paisaje que se extiende casi 100 metros por debajo de los ojos del visitante que deben abrirse paso entre las copas de los árboles para observar la diversidad de plantas exóticas, algunas de las cuales se elevan hasta hacerse visibles a centímetros del observador.
Plantas carnosas, diferentes texturas, extrañas flores rojas, más de medio millar de especies de aves, 120 especies de anfibios y reptiles y 2500 especies vegetales y mariposas de múltiples combinaciones cromáticas estallan ante los ojos del sorprendido paseante.
Costa Rica es un paraíso verde, uno de los 100 lugares que debes conocer antes de morir ¿qué esperas?


